Se deslizó en

Jenny (Carolina) y su amiga Sandra (Whitney Wright) se están riendo y chismeando en la habitación de Jenny mientras estudian para un próximo texto, libros de texto esparcidos por la cama y el piso. Jenny se muestra mucho más tímida que su amiga, que enumera orgullosamente sus conquistas sexuales: Jenny se maravilla de la experiencia que tiene por tener solo 19 años (incluso a veces se sorprende por las cosas perversas que su amiga admite haber hecho) y especialmente lo despreocupada que está al respecto. Sandra pregunta, bueno, ¿qué hay de ella, seguramente tiene ALGUNAS historias de besar y contar que puede compartir? Jenny admite que en realidad no, ha besado a algunos chicos pero nunca nada más serio que algunos caricias por encima de la ropa.

Se trata de entonces que Dane (Lucas Frost) pasa por el pasillo y se entromete en la conversación. Él comenta que no es de extrañar que nadie vaya a tener relaciones sexuales con Jenny cuando se ve tan fea, es infuckable. Jenny intenta decirle a su hermanastro mayor que se detenga, pero claramente tiene problemas para hacerle frente, y Sandra mira en silencio mientras Dane se aprovecha de la timidez de su hermanastra menor para hablar sobre ella y continuar molestándola. Se burla de su ropa nerd, diciendo que se parece más a lo que usaría alguien de sesenta años, no a alguien que apenas tiene 18. Se burla de sus gafas. Dice que está contento de no estar realmente relacionado con ella porque odiaría pensar si sus futuros hijos tuvieran la oportunidad de parecerse en algo a ella. Finalmente, Jenny pierde la calma y le grita que se vaya.

Cuando se va, Sandra deja de morderse la lengua y le dice a su amiga que no puede creer lo horrible que es el hermanastro mayor de Jenny. ¿Cuánto tiempo ha estado aguantando eso? Jenny dice que desde que se mudó con ellos, hace dos años. Sandra le dice que nunca toleraría ese tipo de tormento, y Jenny confiesa que siente que no tiene otra opción, él es tan ruidoso y grosero y ella es tan callada y reservada que él básicamente puede caminar sobre ella. Sandra le dice que necesita que le enseñen una lección, que ella no se merece ese tipo de trato y que seguirá haciéndolo hasta que vea que sus acciones tienen consecuencias. Además, dice ella, ¿y si le está haciendo este tipo de cosas a otras niñas pobres en la escuela?

Al escuchar esto, Jenny comienza a tener una columna vertebral: su amiga tiene razón, nunca querría que nadie más se sintiera tan mal como él la hace sentir. ¿Pero qué podía hacer ella para que él se arrepintiera tanto de que nunca más pensara en atormentarla? Obviamente, él no se siente mal cuando ella llora o le dice que se detenga. No, Sandra está de acuerdo, los matones como ese solo entienden un idioma, y ​​eso es ojo por ojo. Él la ha estado humillando, así que ella necesita hacer algo para que él se sienta humillado. Algo que es la máxima venganza por decirle a ella que nadie tendría sexo con ella, algo que recordará cada vez que la vea y que lo desencadenará. ¿Como que? Pregunta Jenny. Sandra tiene una mirada maliciosa y dice que sabe exactamente lo que necesita.